martes, 30 de noviembre de 2010

Panel debate sobre “Nuevas fronteras de la Ruralidad”.

Hoy a las 19 hs., en la Bibloteca Cervantes del Centro Cultural de España "Juan de Salazar" (Tacuarí y Herrera). Disertarán: Luis Caputo, Politólogo y Ramón Foguel, Sociólogo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los niños fumigados de la soja

El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.


Las Petacas se llaman el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar.

Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.

‘Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama ‘esquinero’.
Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el ‘mosquito’, desde el punto del medio de la máquina y pararse allí’, dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad.

El ‘mosquito’ es una máquina que vuela bajo y ‘riega’ una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar..

Los rocían con ‘Randap’ y a veces ’2-4 D’ (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo.

‘A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara’, describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.

No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que ‘va más lerdo’, dice uno de los chicos.

‘Con el ‘mosquito’ hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor’, agregan los entrevistados.

Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: ‘Que tengamos cáncer’, ejemplifica. ‘Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza’, dicen las voces de los pibes envenenados.

-Nos buscan dos productores.

Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital.

Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.

No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados.

A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso’, remarcan los niños.

El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. ‘No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo’, dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.

No hubo avances.

Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.

Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina

martes, 16 de noviembre de 2010

Entregaron diplomas a participantes del Curso de Legislación Cultural

El ministro de Cultura, Ticio Escobar, y la ministra de la Función Pública, Lilian Soto, entregaron esta mañana los diplomas a quienes participaron de los dos primeros módulos del Curso de Legislación Cultural organizado por la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), con el apoyo de la Cámara de Senadores, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la UNESCO.

La entrega de certificados se realizó en un acto que se llevó a cabo a las 11:00, en el Centro Cultural de la República “El Cabildo”, y del que participaron autoridades de la SNC, invitados especiales y los y las participantes del curso, cuyos módulos 3 y 4 continúan, semanalmente, el año que viene, en la Sala Bicameral del Congreso.

Los ministros Escobar y Soto destacaron la realización del curso, argumentando sobre su importancia entre quienes forman parte de la administración pública paraguaya, y quienes trabajan en relación con la cultura y las políticas culturales del país.

“El Derecho es el capítulo más duro de la Cultura”, definió el ministro secretario de la SNC, en referencia a la importancia y también las dificultades cotidianas que se presentan a la hora de hacer valer derechos culturales ciudadanos y la preservación del Patrimonio Cultural, consagrados por la Constitución Nacional, convenios internacionales y parte de nuestra legislación.

La secretaria de la Función Pública valoró la iniciativa considerándola de “vital importancia para cambiar la cultura política de nuestra administración pública”.

El curso estuvo dirigido, principalmente, a funcionarios del Estado que desempeñan funciones con temas relativos a la cultura, alcanzándose la participación de casi un centenar de funcionarios y funcionarias públicas.

El contenido fue articulado en cuatro módulos independientes, con clases impartidas por profesionales en el tema cuya tarea haya estado ligada al quehacer de la política cultural desde el Estado o la sociedad civil; así como por autoridades nacionales en función. Apuntando al acercamiento entre la sociedad civil y sus representantes en el Gobierno.
El segundo módulo incluyó conferencias abiertas a todo público sobre herramientas jurídicas internacionales en materia de cultura, a cargo de especialistas de la UNESCO, como Fréderic Vácheron, Gabriela Pacheco y Alfredo Conti.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails
Powered by eSnips.com